
La Serenísima y su certificación de bienestar animal.
Una fachada inhumana.

En el año 2022, La Serenísima lanzó una campaña publicitaria alardeando de su obtención de la certificación IRAM en Compromiso de Bienestar Animal. Sin embargo, ¿qué significa realmente esta certificación? Supuestamente, busca garantizar el bienestar animal a través de principios como la ausencia de hambre, sed, dolor, molestias térmicas y la libertad de manifestar su comportamiento natural. No obstante, resulta evidente que la obtención de estos sellos tiene como objetivo principal aumentar las ganancias de las empresas certificadas. De hecho en su propia página web, IRAM hace alarde de que al obtener la certificación de bienestar animal, pueden incrementar el precio de sus productos en un rango que oscila entre el 60% y el 70%, ya que según encuestas realizadas, los consumidores están dispuestos a pagar más por productos que garanticen la ausencia de abuso hacia los animales.
Para obtener el codiciado sello de "cuidado" del ganado, se exigen requisitos tan laxos que apenas aseguran la subsistencia mínima de los animales:
En primer lugar, las instalaciones donde viven las vacas son evaluadas bajo estándares mínimos. Únicamente se exige que el espacio sea lo suficientemente grande para que los animales se acuesten, levanten y giren, sin siquiera establecer plazos de limpieza de éstos. Además, se permite el confinamiento de hasta 4 horas diarias durante la alimentación y ordeñe. Incluso se menciona un "área de ejercicio" durante 4 horas al día, sin exigir que esta sea al aire libre.
Según estos estándares, las vacas podrían pasar toda su vida encerradas en un galpón, sin siquiera conocer la luz del sol. ¿Qué comportamiento natural pueden manifestar?
En cuanto al transporte, la certificación establece un límite máximo de 8 horas, que puede superarse si el trayecto hacia el matadero es mayor. Sin embargo, no se especifica ninguna limitación espacial dentro del camión, lo que implica que las vacas podrían permanecer de pie durante más de 8 horas en un solo día.
La situación de las crías es igualmente preocupante. Los terneros recién nacidos solo tienen derecho a consumir la leche de su madre durante las primeras horas de vida, luego pueden ser separados de ellas, e incluso se permite que se las encierre en establos individuales no teniendo ningún tipo de contacto con su madre.
En lo que respecta a la alimentación, el certificado permite que las vacas se alimenten exclusivamente de alimento balanceado. El sistema de pastoreo, es decir, permitirles vivir en un campo con pasto, es opcional para obtener la certificación.
En cuanto a las marcas corporales, si bien expresamente dice que está probado que les causan dolor tanto las aplicadas con frío como con calor, con la simple restricción de que no sean aplicadas sobre la cara. Seamos claros, la certificación tiene como uno de sus principios que no sientan dolor, pero permite que las vacas sean quemadas.
Por último, no establece límites ni para preñarlas ni ordeñarlas. Es un ciclo de vida donde anualmente se le atan las extremidades, se introduce semen de toro en la en la vagina, dan a luz, y se les saca la leche hasta 3 veces al día.
Comen, duermen, las ordeñan, comen, duermen, las ordeñan, comen duermen, las ordeñan…
Lo que ellos llaman bienestar animal, no es más que un disfraz para encubrir prácticas de esclavitud y explotación a costa de obtener mayores beneficios económicos.

